Tijuana, mayo de 2025 — La frontera norte de México vive una nueva ola de inversión
automotriz que no solo transforma a la región, sino que también abre oportunidades clave para
sectores complementarios como el empaque corrugado.
En marzo, Toyota anunció la ampliación de su planta en Baja California para producir
versiones híbridas de la pickup Tacoma, sumando millones de dólares en inversión y
generando cientos de empleos. Este proyecto se suma a las expansiones de Tesla, BMW y
GM en distintas regiones del país, consolidando a México como uno de los principales hubs de
manufactura automotriz a nivel mundial.
El efecto en el corrugado
La industria automotriz no puede funcionar sin una red eficiente de proveedores de empaque.
Cada pieza —desde un parabrisas hasta un tornillo— requiere transportarse con seguridad,
resistencia y trazabilidad. Aquí, el cartón corrugado se vuelve protagonista:
De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), en el primer
trimestre de 2025 la producción automotriz en México creció un 8 % respecto al mismo
periodo de 2024, impulsando una mayor demanda de materiales de embalaje.
Para Baja Box, cuya operación binacional conecta directamente Tijuana con California, este
auge automotriz representa un área de crecimiento natural.
La compañía ha reforzado su portafolio de soluciones para la industria automotriz con:
«El sector automotriz exige velocidad, calidad y precisión. Desde Tijuana, tenemos la ventaja
estratégica de responder a la demanda inmediata del mercado estadounidense y acompañar a
nuestros clientes en su crecimiento,
« comentó el Ing. José Luis Díaz, CEO de Baja Box.
La convergencia entre automotriz y corrugado también trae consigo la necesidad de
innovación. Las nuevas piezas para vehículos eléctricos e híbridos requieren empaques
adaptados a componentes más delicados, con materiales reciclables y diseños que reduzcan la
huella de carbono.
Baja Box trabaja actualmente en proyectos de ecodiseño y optimización de gramajes,
asegurando resistencia con menor consumo de materia prima, en línea con las políticas de
sustentabilidad que demandan las armadoras globales.
El auge automotriz en la frontera norte confirma que el corrugado es mucho más que una caja:
es un eslabón vital en la cadena de suministro. Para Baja Box, significa consolidar su papel
como un proveedor estratégico, ágil y sustentable, listo para acompañar a la industria en la
era de la movilidad eléctrica y la integración binacional.